En la mayoría de los negocios los emprendedores tienen la mejor intención para brindar buenas ofertas, invierten dinero, tiempo y esfuerzo en ofrecer la mayor calidad en productos o servicios, en tener el mejor personal, el mejor local, las mejores comodidades para los clientes, pero esto no vale mucho cuando no se refleja este esfuerzo en las ventas o si los resultados no son lo que esperas.

Si esto es lo que está pasando con tu negocio, te recomiendo que, en primer lugar, no perdás la paciencia, este es el primer paso. Además, debés tener en cuenta estas cinco maneras de hacer que tus clientes o posibles clientes se enamoren de tu negocio y, en resumidas cuentas, te compren regularmente:

1) Aprendé de tu negocio y de tus clientes. Si tu plan de empresa está bien armado desde el principio, ya sabés a quién está dirigido tu producto o servicio, sin embargo, siempre hay algo que aprender. El primer paso es hacer un estudio de mercado para tener más claridad sobre lo que realmente quieren tus clientes: sus necesidades, deseos, intereses y características demográficas. Una vez que lo sepás, ofreceles lo que desean.

2) Se personal. Conectá con tus clientes, hablales como si fueran tus amigos. Aun cuando no haya relación cara a cara con ellos, también es posible ser personal con ellos, por ejemplo, podés usar su nombre en los correos que les enviés. Apoyate en las redes sociales para dar a conocer una personalidad cercana.

3) Ofrecé promociones o descuentos. Puede sonar a cliché, pero es una estrategia que funciona de maravilla. La gente ama las ofertas y cuando las obtienen más por su dinero es más probable que vuelvan.

4) Realizá un programa de lealtad. Que tu cliente pueda ganar descuentos o artículos gratis al gastar cierto monto de dinero o al visitar el local cierta cantidad de veces.

5) Mantené al tanto a los clientes. Sé transparente en todo momento con lo que ocurre en tu empresa. Cuando tu empresa tenga noticias, eventos o actualizaciones, hazle saber a tu público. Cuenta las novedades y compartí tu emoción con ellos. De igual modo, sé honesto cuando pasen cosas malas, como demoras o escasez de productos. Los clientes valoran más que todo la honestidad.

Estas son algunas de las acciones básicas que podés llevar a cabo para que las personas se enamoren de tu marca y la recomienden a sus amigos, lo que se traduce, por supuesto, en más ventas.